Sí, es cierto que se le llama explosión. Eso es porque se ha hecho una traducción directa y literal del inglés "Big Bang" al castellano que literalmente significa "Gran Explosión".
La historia de como se le llegó a dar ese nombre es curiosa. Comenzó como un apelativo que usaban los detractores de la esa teoría antes de que se encontrasen evidencias de su existencia. Empezó como un apelativo despectivo, pero acabó siendo el nombre por el que todo el mundo la conoce.
Pero sigue sin ser una explosión propiamente dicha por los motivos que más arriba he explicado. Una explosión y el "Big Bang" tienen ciertos paralelismos pero son procesos muy distintos.
No. No es que del desorden venga el orden. Ya te he dicho que es justo al revés lo que ha sucedido en el universo a partir del inicio del Big bang: del máximo orden inicial se tiende hacia el máximo desorden pasando por todos los estadios intermedios en un proceso que lleva miles de millones de años.
En cuanto a las probabilidades, éstas no son las causas por las que ocurren las cosas. Las cosas no ocurren porque sean más o menos probables sino por las causas que producen el efecto correspondiente. Las causas son las leyes naturales. Y en el universo todo ocurre de acuerdo a esas leyes. Así que ningún problema con las probabilidades.
Una estrella por ejemplo, no se forma porque haya más o menos probabilidades sino porque actúa la gravedad sobre una nebulosa de hidrógeno, por ejemplo. Y no se necesita más. De todos modos si algo ocurre en el universo, cualquier fenómeno que tú decidas considerar, es porque es posible. Las cosas imposibles sencillamente, no ocurren.
El orden de las órbitas no es una cuestión de probabilidades sino de como actúa la fuerza de la gravedad. De acuerdo con eso sería imposible por ejemplo que la Tierra, dadas su masa, o su velocidad en el espacio tuviera otra órbita. O sería imposible que un gigante gaseoso como Jùpiter pudiera situarse mucho más cerca del Sol.
Resumiendo, no deberíamos sorprendernos de que las cosas posibles ocurran. Como es el caso de las órbitas de los planetas. Deberíamos sorprendernos, por ejemplo, si la Tierra, tal y como la concemos ahora, con sus mares y océanos, su atmósfera y sus seres vivos estuviese situada en la órbita de Mercurio. Eso es imposible y como es imposible no ocurre. Nada sorprendente que así sea. ¿Cómo podría ser de otra manera?
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