Costas abre expediente por construir en el litoral de Altea
El proceso se inició tras una denuncia del PSPV alertando que las obras invaden el dominio público y obstruyen el paso a una cala
DIEGO COELLO
Altea supera los 22.600 habitantes censados
El Ministerio de Medio Ambiente, a instancias de la Dirección General de Costas, ha abierto un proceso sancionador contra una empresa constructora por invadir el espacio de dominio público del litoral de Altea e impedir el paso a una de las calas adyacentes al Morro Toix, cerca del puerto deportivo Campomanes. La sanción se produce tras la denuncia que el PSPV de Altea presentó por «la desaparición de la servidumbre de paso de la Cala de Toix y la pérdida del uso y dominio público de la playa a raíz de la construcción de un edificio que realiza el Grupo Ballester», según un comunicado del portavoz del grupo municipal, José Laviós, y el secretario general, Santiago Ronda. Los dos dirigentes socialistas indicaron que se ha producido «una grave situación con la pérdida del paso a esta playa en beneficio de unos pocos por la especulación urbanística imperante en Altea», y afirmaron que solicitaron a la Dirección General de Costas «su rápida intervención para que la Cala de Toix tenga el uso público», además de que «obliguen a la empresa constructora a que acometa las infraestructuras necesarias para dotar la servidumbre correspondiente», por lo que «el Ministerio de Medio Ambiente ya ha abierto un proceso sancionador contra la constructora». Ronda señaló que toda la zona del Mascarat, con las calas de Toix y La Barra, «están siendo agredidas salvajemente por el cemento gracias al consentimiento y la actitud pasiva del Ayuntamiento de Altea, gobernado por el PP», mientras que Laviós se refirió a la Ley de Costas, «donde uno de sus artículos expresa que no se permitirán obras o instalaciones que interrumpan el acceso al mar sin que se proponga para los interesados una solución alternativa que garantice su efectividad en condiciones análogas a las anteriores». Puestos en contacto con un representante de la empresa nos dijo que en ese momento no estaba autorizado para comentar el asunto.
Protestas vecinales
Muchos vecinos y visitantes de Altea llevan tiempo protestando por la «pérdida progresiva de este paraje semi virgen, que ha sufrido la invasión del cemento hasta escasos metros del mar». La playa afectada por la desaparición de la servidumbre de paso es una cala utilizada por nudistas, aunque hay otras adyacentes que también están «invadidas» por edificaciones.
Un cúmulo de «construcciones de diferente índole, grúas, ruido, suciedad y la pérdida del encanto especial que desprendía el lugar es con lo que nos estamos encontrando por el atroz y descabellado afán urbanístico», afirman los vecinos, mientras recuerdan que todo comenzó «cuando se construyó el puerto deportivo Campomanes, que ahora se está ampliando, y paralelamente a él empezaron a edificar viviendas y edificios de pésimo gusto estético literalmente pegados a la montaña». Además, dirigen sus miradas hacia un macro edificio situado en la misma playa del Mascarat «que invade la zona ocupada por los bañistas, a escasos metros de la orilla», y hacia otro edificio «que cuelga del propio acantilado del Morro Toix, invadiendo la cala».